Fidalgo: “La reforma de Balaídos se ha convertido en una pesadilla que no acabará, como pronto, antes de 2023”

  • El concejal popular recuerda que, en 2014, durante la precampaña de las últimas municipales, el alcalde prometió el nuevo estadio para el inicio de la temporada 2017/2018, y ésta “termina mañana y no han finalizado ni las obras de Río”
  • “Durante este tiempo ha habido errores de cálculo en la estructura; problemas de resistencia con la fachada; tirantes y esferas defectuosas; un montón de parches, apaños y remiendos en una obra donde reina la improvisación”, expone
  • Califica todo lo sucedido como “surrealismo en estado puro con cargo a los impuestos de los vigueses” para un “lavado de cara” que “hasta la fecha nos ha costado ya más de 15 millones”
  • Destaca que de la concesión “mejor no hablar porque no hay ni estadio para concesionar” y lamenta que el gobierno local siga sin convocar al Celta a la comisión de seguimiento de las obras y “sin entender nada de lo que está pasando”  

El concejal popular, Miguel Fidalgo, ha destacado hoy que “la reforma del estadio de Balaídos se ha convertido en una pesadilla que no acabará, como pronto, antes de 2023”. “Y quien diga lo contrario miente o no reconoce la realidad”, ha incidido Fidalgo, quien ha explicado que, hasta la fecha, el gobierno local ha empleado “4 años para una grada y media”.

En este sentido, el edil popular ha recordado que, en 2014, durante la precampaña de las últimas municipales, el alcalde prometió que el nuevo Balaídos estaría finalizado para el inicio de la temporada 2017/2018, temporada que “termina mañana sin que hayan finalizado ni las obras de la grada de Río”.

Durante todo este tiempo, ha proseguido Fidalgo, “ha habido errores de cálculo en la estructura, problemas de resistencia en el hormigón; problemas con la fachada de uralita que no aguantaba la carga del viento; tirantes, bolas y esferas defectuosas; barras que se salían del sitio; pletinas para arreglar el desaguisado; en definitiva, un montón de parches, apaños y remiendos en una obra donde reina la improvisación y el tirar para adelante”.

Una situación que ha calificado de “surrealismo en estado puro con cargo a los impuestos de los vigueses”, y que ha derivado en un “lavado de cara” que “hasta la fecha nos ha costado ya más de 15 millones, sin que ni tan siquiera hayan tenido a bien cambiar las redes de saneamiento ni las instalaciones de fontanería y electricidad”.

En este marco, Fidalgo Iglesias ha ironizado con que “va a llevar más tiempo reformar Balaídos que hacer el Taj Majal, que se construyó en 20 años”, y ha lamentado el ritmo al que trabaja este gobierno municipal. Así, recuerda, “para la reforma del mercado de O Progreso emplearon 6 años, por lo que no sería de extrañar que para la reforma de Balaídos empleen por lo menos 16”.

Concesión y relación con el Celta

“Y de la concesión mejor no hablar porque no hay ni estadio para concesionar”, ha proseguido el edil popular, quien ha resaltado que “poco o nada” se sabe de la reforma de las gradas de Gol y de Marcador, y del “supuesto aparcamiento”.

“Nos duele lo que está sucediendo”, ha indicado Fidalgo, quien señala que la situación ha derivado en la ruptura de relaciones del Celta, al que siguen sin “ni tan siquiera convocar a la comisión de seguimiento de las obras”. “Este gobierno no entiende nada de lo que está pasando, y las consecuencias las sufrimos los vigueses”, ha concluido, lamentando que “el alcalde parezca empeñado en echar de Vigo al Celta”.

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